Prácticamente todos cuando empezas a aprender a tocar la guitarra nos pasamos un buen tiempo solos. Sin embargo llega un día en el que uno se encuentra con algún amigo o por cualquier motivo toca con otra persona y se da cuenta de que comienza una magia increible, se genera una energía y un ambiente que no puede lograrse estando solo. Y es entonces cuando uno comienza a pensar en formar un grupo.
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