El laúd (del árabe al-ud) es un instrumento de cuerda pulsada cuyo origen se remonta a la Edad Media. Tiene una forma parecida a la bandurria, pese a que su caja de resonancia es de un tamaño mayor y su sonido algo más grave.
Fue muy utilizado entre los siglos XIV y XVIII y ha resurgido en el siglo XX.
Por extensión, también se designa laúd a todo instrumento en el que las cuerdas se sitúan en un plano paralelo a la caja a lo largo de un mástil saliente.
Su afinación más habitual, de la primera a la sexta cuerda, es la-mi-si-fa#-do#-sol#.