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WAYNE SHORTER QUARTET. Medio siglo después de embarcarse en su prodigiosa aventura musical, Wayne Shorter es considerado universalmente como una de las leyendas del jazz. Su virtuosismo con los saxos soprano y tenor y su talento como compositor tuvieron mucho que ver en el estilo de varias bandas míticas, como los Jazz Messengers de Art Blakey, el quinteto de Miles Davis de mediados de los 60 y el supergrupo Weather Report. Shorter no vive de los éxitos pasados; antes al contrario, ha convertido a su cuarteto, en el que cuenta con unos músicos excelentes, en uno de los más dinámicos del jazz actual y su trayectoria reciente fue recompensada con el Grammy en 2003 para su disco Alegría. Imani Winds es, a primera vista, un quinteto de viento que hace música clásica de cámara, pero pronto se aprecia que el oboe, la flauta, el clarinete, la trompa y el fagot enriquecen su sonido con piezas de compositores que van de Mendelssohn a Piazzolla pasando por Paquito D’Rivera. Dos de sus miembros, Valerie Coleman y Jeff Scott, contribuyen además a incrementar el repertorio con composiciones propias. La reunión de uno de los más grandes saxofonistas de jazz, al frente de su cuarteto, con semejante quinteto de viento augura un concierto mágico. Wayne Shorter, nacido en Newark (New Jersey) en 1933, tuvo su bautizo en el jazz cuando era un adolescente: “Recuerdo que cuando tenía 15 años vi en Newark una de las actuaciones de Jazz at the Philharmonic, el espectáculo organizado por Norman Granz. Un par de amigos y yo conseguimos colarnos por la salida de incendios y vimos a Lester Young, las bandas de Stan Kenton y Dizzy Gillespie tocando juntas Peanut Vendor, Charlie Parker tocando Laura con orquesta de cuerda, y cosas así. Y, sobre todo, Illinois Jacquet. Me impresionó tanto que decidí conseguir un clarinete, y así es como me inicié en la música”. Poco después, Shorter dejó el clarinete por el saxo tenor y formó un grupo llamado The Jazz Informers. Adquirió experiencia sobre el escenario con las orquestas de Jackie Bland y Nat Phipps mientras estudiaba en la Universidad de Nueva York. En 1956, trabajó brevemente con los Princetonians de Johnny Eaton, donde se ganó el apodo de “Relámpago de New Jersey” por su velocidad con el tenor. Fue reclutado para el Ejército y, justo una semana antes de partir, fue a una jam session en el Café Bohemia. Allí se le aproximó Max Roach, que le dijo: “Tú eres el chaval de Nueva Jersey, ¿no?. El Relámpago”. Y le invitó a tocar en una sesión en la que estaban presentes nada menos que Art Taylor, Oscar Pettiford, Jimmy Smith, Miles Davis y Cannonball Adderley. Su servicio militar supuso una interrupción en su carrera, pero nada más volver ya tenía trabajo con Horace Silver y con la banda del Minton’s Playhouse de Harlem. Por esa época, empezó a tocar en jams con otros colegas saxofonistas, como John Coltrane y Sonny Rollins. Tras pasar por la big band de Maynard Ferguson, Shorter aterrizó en agosto de 1959 en los Jazz Messengers de Art Blakey, con los que estuvo hasta 1963 aportando varias composiciones cruciales para el repertorio de la banda. Su primer disco como líder lo había grabado en 1959 para la marca Vee Jay y en 1964 empezó a grabar una serie de discos destacados para Blue Note. Ese mismo año se unió a Miles Davis, en cuya banda permaneció hasta 1970 dejando como legado varias piezas importantes: Nefertiti, E.S.P., Pinocchio, Sactuary, Fall y Footprints. En 1970, Shorter fundó Weather Report junto a otro alumno de Miles Davis, el teclista Joe Zawinul. Fue el grupo de referencia del jazz fussion durante toda la década de los 70 y se disolvió en 1985 tras dieciséis aclamados discos, entre ellos el doble LP en directo 8:30, galardonado con un Grammy. Shorter creó su propio grupo en 1986 y grabó una serie de discos para Columbia: Atlantis (1986), Phantom Navigator (1987) y Joy Rider (1988). Después fichó por Verve, con la que editó High Life (1995). Tras perder trágicamente a su esposa en 1996 (estaba a bordo del fatídico vuelo 800 de la TWA, que se estrelló cuando volaba hacia París), Shorter retornó a los escenarios en 1997 con 1+1, un dúo con el pianista Herbie Hancock, con el que había coincidido en la banda de Miles Davis. En verano de 2001, Shorter empezó a hacer giras con un grupo de jóvenes talentos en el que figuraban el pianista Danilo Pérez, el bajista John Patittuci y el batería Brian Blade, todos ellos ya con experiencia como líderes de sus propias bandas. La química especial establecida entre ellos dio lugar a joyas como Footprints Live! (2002) y el ambicioso Alegría (2003), ganador del Grammy. Su disco más reciente, Beyond the Sound Barrier, ha elevado aún más el listón creativo de este cuarteto excepcional. Prueba del papel destacadísimo que juega Shorter en la historia del jazz es que ya ha sido publicada una biografía suya: Footprints: The Life and Music of Wayne Shorter, de Michelle Mercer, editada por Tarcher/Penguin.
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