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GYPSY SWING. Florin Niculescu (vi), Christophe Lartilleux (g), Philippe Cuillerier (g), Jean Wellers (b)
De entre las muchas corrientes que siguen inyectando vida al jazz, la música de los gitanos europeos es una de las más vigorosas. Escandinavia y los Países Bajos tienen su propia cantera de intérpretes, pero quizás sea Francia el país que mayor número de propuestas ha registrado mezclando el swing con estas esencias gitanas, dando origen a una música conocida como “manouche”. El gran ídolo de esta música es el guitarrista gitano Django Reinhardt, nacido en Bélgica, que la popularizó en los años 30. Django era el más destacado entre un grupo de guitarristas que trabajaban en París a finales de los años 20 y principios de los 30. Mezclando elementos de música gitana en sus improvisaciones de jazz, Reinhardt creó un estilo musical extraordinariamente original, un característico dialecto europeo del jazz, posteriormente conocido por nombres diferentes como Gypsy Swing, Gypsy Jazz, Jazz Manouche, Hot Club Swing o Jazz Gitan. El estilo Gypsy Swing evolucionó en los años 30 mezclando la cultura manouche-romaní y el Hot Jazz afroamericano, pero también tenía raíces en otros estilos musicales populares durante el mismo periodo, entre los que destacan el tango y el vals-mussette. Actualmente, tres generaciones después de su creación, la música Gypsy Swing goza de perfecta salud, además de haber conseguido la consideración de tradición musical entre la etnia gitana en Francia, Bélgica, Holanda y Alemania. La enseñanza de este tipo de música es transmitida oralmente de los mayores a las nuevas generaciones, quienes a su vez absorben nuevas influencias en su forma de tocar antes de pasar el testigo a la siguiente generación. La música es una parte importante de la vida de los manouches: familias y amigos se reúnen para tocar música, algunas veces únicamente para ellos mismos, otras frente al público, en una reminiscencia de las jam sessions de madrugada tan populares en la escena americana del jazz de los años 40 y 50. Esta actuación del grupo Gypsy Swing intenta transmitir este ambiente a los escenarios de los conciertos mediante la selección de algunos de los mejores músicos manouches disponibles hoy en día, permitiéndoles que improvisen libremente sobre las melodías que más les gustan: viejos standards americanos, las inmortales canciones de Django, temas contemporáneos o composiciones originales. El resultado es una auténtica exhibición de la vitalidad y creatividad de estos maravillosos músicos gitanos.
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