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BOJAN Z. Cuando aparece un pianista como Bojan Z con su particular lenguaje artístico, consistente en un maduro vocabulario de jazz impregnado de sutiles dosis folklóricas de influencia balcánica, deja una huella indeleble en todos los grupos con los que toca y revoluciona además el panorama del jazz. Esto es lo que ha ocurrido con este nativo de Belgrado, que decidió acortar su apellido (Zulfikarpasic) al tiempo que expandía su creatividad musical. En 1999, puso en marcha su exitoso proyecto multiétnico Koreni, en el que participaban ocho músicos de diferentes estilos y nacionalidades, y con su elogiado y reverenciado CD Solobsession (2001), lleno de espléndidas composiciones y fuera de las habituales formas de tocar el piano, confirmó su estatus único como pianista de jazz y su aparentemente ilimitado talento. Bojan Zulfikarpasic, nacido en el seno de una familia de músicos en Belgrado en el año 1968, comenzó a tocar el piano a los 5 años. “En mi país la música es una actividad muy extendida, y los días de trabajo que terminaban pronto, mi familia y algunos amigos nos reuníamos en casa de mis padres para tocar desde las tres de la tarde hasta bien entrada la noche. De madrugada, solía ir a dormirme escuchando canciones de folk yugoslavo. Por aquella época, descubrí a Bach, Ravel y Debussy a través de mis profesores, los Beatles ¬¬–gracias a un amigo- y la música brasileña con mi padre. Tocaba estas melodías de oído, intentando conseguir los acordes correctos”. De joven, mientras continuaba con sus estudios en la escuela de música, empieza a tocar en diferentes bandas y comienza a ser conocido en la escena del rock y el jazz de Belgrado (como consecuencia de ello, en 1989 recibe el premio al mejor jazzista joven de Yugoslavia). En 1986, Bojan Z recibe una beca para estudiar durante tres meses con Clare Fischer en el Blue Lake Fine Arts Camp en Michigan, Estados Unidos. Entonces, después de realizar su servicio militar en la ex Yugoslavia, donde en la orquesta del Ejército descubre la riqueza de la música tradicional balcánica, se traslada a París, para convertirse en pocos años en un ineludible nombre del jazz francés. Bojan Z entra en el CIM, una escuela de referencia para muchos jóvenes artistas, donde se adapta rápidamente y comienza a trabajar con otros músicos. Toca con el guitarrista Noël Akchokoté en todos los bares y pubs parisinos, ambos como dúo y también en un quinteto. Después de esto, comienza a tocar con contemporáneos como Julien Lourau, Magik Malik y otros. Su consagración llega en el año 1990. Remplazando al pianista del cuarteto del contrabajista Marc Buronfosse (con François Merville a la batería y Julian Lourau al saxo), Bojan gana el premio al mejor solista en el Concours de la Défense y su actuación no pasa desapercibida para algunos de los grandes nombres del jazz de Francia. En 1991, comienza a trabajar con el famoso contrabajista francés Henri Texier en su exitoso Azur Quartet. Continúa con el clarinetista Michel Portal y son ambos quienes le llevan a los más importantes escenarios de Francia y Europa. Con su particular lenguaje musical, consistente en un maduro vocabulario de jazz impregnado de sutiles dosis folklóricas de influencia balcánica, Bojan deja una huella indeleble en todos los grupos con los que toca. Además de tocar y grabar como acompañante, Bojan Z crea su propia formación. En 1993, comienza a trabajar con Label Bleu en el primer álbum de Bojan Z Quartet, que graba en Nueva York. A éste le sigue Yopla!, segunda grabación del cuarteto, realizada en el año 1995. En 1999, sale a la luz su exitoso proyecto multiétnico Koreni, en el que participan ocho músicos de diferentes estilos entre los que destacan el percusionista argelino Karim Ziad, el nuevo maestro turco Kudsi Erguner, el guitarrista de rock macedonio Vlatko Stefanovski y algunos viejos amigos de Belgrado, como el bajista Predrag Revisin y Vojin Draskoci. Después de algunos años de reflexión sobre el arte de tocar el piano en solitario, Bojan graba su aclamado CD Solobsession, en el año 2001. Este álbum, lleno de espléndidas composiciones y fuera de las habituales formas de tocar el piano, confirma una vez más su estatus único como pianista de jazz y su aparentemente ilimitado talento. Además de con Texier, Portal y Lourau, su propia banda, en trío y solo, Bojan Z ha tocado en conocidos festivales como Montreal, North Sea, París, Copenhague, Marciac, La Roque d’Anthéron, etc., y en famosas salas de conciertos tales como el Palau de la Música de Barcelona y la Konzerthaus de Viena. En 2002, el Gobierno francés le otorga el título de Caballero de las Artes y las Letras de la República Francesa y recibe de la Academia Francesa de Jazz el premio Django Reinhardt al músico del año. Su quinto álbum para Label Bleu, el primero con su trío Transpacifick, marca el comienzo de una serie de colaboraciones con músicos americanos, como Scott Colley y Nasheet Waits. Dicho disco fue grabado en Nueva York en 2003. Desde entonces, ha tocado con Ben Perowsky, el batería Ari Hoenig y el gran bajista francés Remi Vignolo. En 2005 se le otorgó el European Jazz Prize (Hans Koller Prize) al mejor artista de jazz europeo. Su último CD, Xenophonia, es de 2006.
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